Calorifugado

Eficiencia energética y control en instalaciones industriales y de edificación

A menudo, este concepto se confunde con el aislamiento térmico general de la envolvente de un edificio. Sin embargo, en nuestro sector, el calorifugado tiene un matiz mucho más técnico y específico, centrado en las instalaciones activas (tuberías, equipos, depósitos) más que en las estructuras pasivas (muros, techos).

En el ámbito de la construcción, la industria y la ingeniería de instalaciones, el término calorifugado es sinónimo de plenas garantías en materia de eficiencia operativa y de seguridad. Aunque coloquialmente se utiliza como sinónimo de aislamiento térmico, técnicamente se refiere a una especialización crítica dentro de nuestro sector.

En Aistercom, entendemos el calorifugado no solo como la aplicación de un material aislante, sino como una solución de ingeniería diseñada para controlar los flujos de calor en sistemas dinámicos.

¿Qué es exactamente el calorifugado?

El calorifugado es el conjunto de técnicas y materiales aplicados específicamente sobre equipos, tuberías, conductos y depósitos que transportan o almacenan fluidos a temperaturas distintas a la del ambiente (ya sean muy altas o muy bajas).

A diferencia del aislamiento de la envolvente de un edificio (fachadas o cubiertas), el calorifugado se enfrenta a desafíos geométricos complejos (válvulas, bridas, codos) y a gradientes de temperatura a menudo extremos, típicos de procesos industriales o grandes sistemas de climatización (HVAC).

Su objetivo primordial es minimizar la transferencia de calor entre el fluido transportado y el entorno exterior.

Qué hace tan necesario tener que calorifugar en un proyecto

Un sistema sin un calorifugado adecuado es una fuente constante de pérdidas económicas y riesgos operativos. Los principales objetivos de esta técnica son:

  • Eficiencia energética y ahorro económico.
  • Control y estabilidad del proceso.
  • Seguridad laboral (prevención de riesgos).
  • Control de condensación y corrosión.

Eficiencia energética y ahorro económico

Es la función principal. Reducir las pérdidas de calor en tuberías de vapor o las ganancias de calor en líneas de refrigeración disminuye drásticamente el consumo de combustible o electricidad necesario para mantener la temperatura del sistema. El retorno de inversión (ROI) de un buen calorifugado es muy rápido.

Control y estabilidad del proceso

En la industria, muchos procesos químicos o de manufactura requieren que los fluidos lleguen a un punto exacto con una temperatura precisa. El calorifugado garantiza que la temperatura se mantenga estable durante el transporte.

Seguridad laboral

Las superficies metálicas a altas temperaturas (ej. vapor a 150°C) provocan quemaduras graves al contacto. El calorifugado reduce la temperatura superficial a niveles seguros para los operarios.

Control de condensación y corrosión

En instalaciones frías (climatización, criogenia), la falta de aislamiento provoca condensación superficial. Esto no solo genera goteos molestos, sino que es la causa principal de la Corrosión Bajo Aislamiento (CUI), una de las patologías más destructivas en instalaciones industriales.

Áreas de aplicación principales del calorifugado

Los servicios de calorifugado de Aistercom abarcan tanto el sector industrial como el terciario:

☑️Sector industrial

  • Redes de vapor y condensados.
  • Tuberías de procesos químicos y petroquímicos.
  • Depósitos de almacenamiento, tanques y reactores.
  • Hornos, calderas y chimeneas industriales.

☑️​ Edificación y sector terciario (HVAC)

  • Redes de tuberías de agua caliente sanitaria (ACS) y calefacción centralizada.
  • Tuberías de agua fría para climatización (chillers).
  • Conductos de aire acondicionado y ventilación.
  • Salas de calderas y cuartos técnicos.

Si necesitáis más información sobre el servicio de calorifugado, contactar con nuestro equipo y os atenderemos de inmediato

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Elección de materiales y sistemas de protección

La elección del material depende fundamentalmente de la temperatura de operación y del entorno.

Altas temperaturas

Para altas temperaturas, se emplean comúnmente Lanas Minerales (Lana de Roca o Fibra de Vidrio) en forma de coquillas o mantas armadas, por su incombustibilidad y resistencia térmica.

Bajas temperaturas

Para bajas temperaturas y refrigeración, se priorizan materiales con alta resistencia a la difusión de vapor de agua para evitar la condensación, como las Espumas Elastoméricas flexibles (caucho sintético), el Vidrio Celular o espumas rígidas como el Poliuretano (PUR) o Poliisocianurato (PIR).

El revestimiento exterior (Jacketing)

Un aspecto distintivo del calorifugado profesional es el acabado. El material aislante no suele quedar expuesto; se protege con un revestimiento exterior metálico (chapa de aluminio, acero inoxidable o galvanizado) o de PVC. Este «jacketing» protege el aislamiento de impactos mecánicos, la intemperie, los rayos UV y ambientes corrosivos.

Ejecución profesional requerida para el calorifugado

El éxito de un proyecto de calorifugado no reside solo en el material, sino en la mano de obra especializada. Porque una instalación deficiente, especialmente en puntos críticos como válvulas, uniones o soportes, generará puentes térmicos que arruinarán, a buen seguro, la eficiencia del sistema y, en el caso del frío, abrirán la puerta a la condensación y la corrosión.

En Aistercom, contamos con especialistas en el corte, trazado y montaje de aislamientos y recubrimientos metálicos, asegurando la estanqueidad y la continuidad del sistema de calorifugado, cumpliendo con normativas como el RITE (Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios) y los estándares industriales más exigentes.

Somos especialistas del sector construcción en la provincia de Madrid y a nivel nacional.